Como su propio nombre indica es una cuenta de ahorro, es decir, destinada a ahorrar cantidades cuyo fin último sea la compra de una vivienda, por lo que si se retira dinero para cuestiones que no sean la compra de una vivienda, esas cantidades reintegradas no podrán suponer desgravación fiscal, es decir, no podrán dar lugar a un ahorro de impuestos.
Generalmente dan un poco más de intereses que la cuenta ordinaria. Se puede desgravar el 15% de las cantidades anualmente aportadas, con un tope máximo de 9.015,18 euros.
Desde que se abre la cuenta ahorro vivienda, de fecha a fecha, no podrán pasar más de 4 años hasta que se hace entrega de la entrada para la compra de la vivienda, debiendo suponer ésta al menos un importe equivalente al 10% del importe total de la vivienda. |